21 de septiembre de 2011

Prip!

Sí, sencillito. Porque la equis son dos vectores, dos extremos que se encuentran. ¿Se comunican?

¿Cómo no verlo?

Así de sencillo es el recurso de esta marca nueva que nos hemos desayunado hace poco, bien planteada aunque aún por "llenarse", por construirse. Bien plantada ante los dueños de la pelota: la gelatinosa Movistar, la esférica Claro y la abananada Personal.

Ahora vendrán las estrategias de venta, la conquista de porciones de mercado, las proyecciones, la publicidad, el marketing, los balances y lo que sea que tenga que venirse... pero la marca ya está y pareciera gozar —al menos desde lo formal— de buena salud.

6 de septiembre de 2011

Diseño impostor


No me considero un tipo especialmente alerta pero sí me sé parte de la generación que convive con el spam (correo no deseado o basura) y que sabe de la existencia de fraudes basados en envíos de mails falsos y malintencionados.

Es frecuente que me gane seis millones de euros en una lotería que jamás jugué; que sea invitado a participar de redes sociales ignotas o a viajar en cruceros paradisíacos o que tenga, a un click de distancia, acceso a variados placeres carnales.

La trampa es siempre la misma: disfrazado en un texto mejor o peor escrito, se encuentra el convite "Haga clic aquí para...". Ese botón nos llevará a un sitio que no es el que esperábamos y que, si todo transcurre como el delincuente informático previó, descargará y ejecutará un virus en nuestra computadora que nos hará más o menos daño.

Sigo sin darme cuenta cuál es la ganancia de molestar a la gente con estas cosas; sólo se me ocurre vincular este tipo de campañas maliciosas con el negocio de los antivirus pero a veces estoy tentado de pensar que hay algunas personas que disfrutan con el mero de hecho de joderle la vida a los demás.

Hoy encontré en mi casilla un correo de mi banco que realmente me sobresaltó. En él me cuentan que mi cuenta tuvo accesos desde distintas IPs y que han procedido a bloquearla por pura precaución. Para destrabarla y establecer una "conexión segura" me solicitan que —se viene, se viene...— haga clic en un vínculo al final del correo. Me facilitan un número de reporte y hasta el número de IP que les llamó la atención.

Un tanto sorprendido y preocupado, me puse a pensar desde dónde había accedido a la cuenta y me aseguré de que sólo lo hubiera hecho desde mi computadora personal (por ende, desde una misma IP). Ya sospechando, ubiqué el puntero de mi mouse por encima del link al final del mail y comprobé la estafa: está dirigido a www.thegoo.info/jsp/(...), es decir, nada que ver con el banco en cuestión.

¿Qué reflexión me dispara este pequeñísimo hecho virtual? Que los autores del correo —aún sin saberlo— se dieron cuenta del factor legitimizador del diseño gráfico. Y con diseño me refiero a la particular combinación de colores, formas, tipografías, texturas y demases que, utilizada para joderle la vida al prójimo, puede brindarle a un enunciado falso o engañoso un marco verosímil que le allane el camino a una estafa, robo de identidad o lo que sea.

En este caso puntual, el correo apela a un universo gráfico actualizado y bastante preciso: la marca nueva, la alusión a la relativamente novedosa tarjeta de coordenadas y una imagen que, aunque pequeña y un tanto impersonal, bien podría ser parte de un mail oficial del banco. Abajo, el sello de Verisign, una empresa encargada de hacer más seguras las conexiones a internet y, abajo, algo que da la primera pista de que algo raro hay en todo esto: ¡copyright 2011 del banco! ¿Para y por qué habría de registrarse un mail de estas características?

En resumen, no es difícil pensar que este tipo de correos tiene muchas más chances de tener éxito que aquellos que, no hace mucho tiempo atrás, llegaban desnudos, escritos en texto plano y que uno borraba con una sonrisa causada por algunas de las absurdas ocurrencias de los encargados de redactar los correos.

Valga este post para hacer un llamado de atención y que todos estemos un poco más atentos a la llegada de correo basura cada vez más sofisticado y camuflado con el otro.

1 de septiembre de 2011

Binner aplasta



La ciudad apareció empapelada (frase nunca antes escrita) con afiches que afirman que Binner crece. De cara a las elecciones de octubre pareciera ser que Don Hermes es el candidato con más potencial. Así lo dicen varios analistas políticos, al menos. 

Tendencias aparte, el afiche de Binner podría ser mejor con algunos ajustes. La cosa quizá sea más grave si se rastrean las razones que llevaron al colega encargado de diseñarlo a tomar algunas decisiones reñidas con ciertos criterios compositivos y perceptuales que nosotros, los diseñadores gráficos, deberíamos conocer, manejar y controlar con relativa soltura. 

Primer ajuste
¿Qué es lo importante de esta pieza? Comunicar, afirmar que Binner crece.
Se pretende armar un bloque en el que esa frase (BINNER CRECE) sea el foco de atención del afiche, ubicándose en el centro del plano. Bien. Pero, a los efectos de lo que se pretende decir, ¿no es más importante la palabra CRECE que BINNER? ¿Toleran las delgadas letras que configuran la palabra CRECE al mastodonte bold BINNER? ¿No pareciera padecer cierta inestabilidad ese bloque, por estar construido sobre pilares un tanto debiluchos?

La solución es muy simple: BINNER en normal, CRECE en negrita y a otra cosa, mariposa. 

Segundo ajuste
Hay dos consignas que se suman a la pieza: participá (la a lleva tilde, salvo que Binner hable en castellano neutro, como en las telenovelas) de la campaña y sumate a la red de voluntarios.
Por algún motivo desconocido algunos diseñadores (o, en su defecto, clientes) creen que acentuar cada parte de la frase con colores y variables tipográficas distintas hace que se genere mágicamente una comprensión más acabada del mensaje. Bueno, esto no es así. De hecho, ese recurso casi siempre genera confusión y oscuridad, atributos siempre indeseables en una pieza gráfica. El ojo suele agrupar elementos de similares características que se encuentran cercanos entre sí, y no es raro que uno lea participa red de voluntarios así como sumate a la de la campaña.

La solución es muy simple: una consigna en blanco y la otra en naranja. Y nos olvidamos de exagerar con negritas y tamaños distintos. ¿O la idea no es subrayar el bloque que arma BINNER CRECE?

Tercer ajuste
La pieza explota el eje central, vertical del plano. Ese eje favorece una lectura de arriba a abajo que, naturalmente, desembocaría en la franja naranja y los datos de contacto de Binner y su gente. Esos datos se descentran del eje vertical central, logrando una tensión desmedida, agravada por la ausencia de márgenes que los despeguen de los bordes del afiche por lo que para su lectura se invierte una energía mayor a la que se debería.

La solución es muy simple: los mismos datos, en tres líneas y en la franja naranja, pero centrados. Ah, y un poquito más chicos, así le damos un poco de aire y no los pegamos tanto a los bordes de la franja naranja.

Hermes, dígame a dónde le mando la factura.