13 de octubre de 2011

El plano de las ideas


La campaña de Francisco de Narváez es llamativa. No por algo bueno, por cierto. Está a cargo de Ramiro Agulla, el vendedor de humo más famoso de los '90, y se basa, modesta, austera, en el diálogo de dos planos de color: el naranja, a la izquierda, y el rojo, a la derecha.
No hace falta ser experto en teoría del color para darse cuenta que el naranja y el rojo son primos hermanos, colores vecinos en el círculo cromático. Es decir, que están muy cerca. No hay, casi, diferencias entre ellos. Sólo los distingue una leve diferencia de matiz.
El naranja es Scioli.
El rojo es el "Colorado" de Narváez (dicen que los chetos dicen colorado en vez de rojo).
Entre el interminable vacío de contenidos de la campaña de Scioli ("Creo en vos" y pavadas por el estilo) y esta falsa antinomia instalada por Agulla y su síntesis cromática, queda en la boca gusto a poco y nada.
Así y todo hay que celebrar algo: cada tanto, a los asesores de imagen y a los creativos publicitarios el inconsciente se les descontrola y se imprime.
Los bonaerenses no deberían engañarse; la campaña es sincera: el rojo y el naranja son casi lo mismo. Casi.

6 de octubre de 2011

Cinco esquinas


—Escuche, Maidana, ¿qué pasó?
—¿Cómo qué pasó, señor?
—Y sí... ¿Qué le pasó con las letras?
—No lo entiendo.
—A ver, el trabajo está bien, es lo que hablamos; el texto, bueno... habla de la raza y uno no entiende bien a qué cornos se refiere con raza...
—Pero eso lo mand...
—Sí, sí, ya sé. Lo mandaron de la municipalidad. Ya sé que usted no lo escribió, Maidana. El problema es el espaciado de las letras. ¿Usted no lo ve?
—Pero si usted me dijo que quería un bloque... Yo hice un bloque.
—Sí, Maidana, todo lo que usted quiera. Pero entrecierre los ojos, desenfóquelos, ¿no ve espacios en blanco, como salpicados en el párrafo?
—Mmm... ¿Usted dice entre DEL y HEROISMO?
—¡Claro! Dejemos de lado que no le talló la tilde a la I de HEROISMO... el tema es esos espacios, groseramente distintos entre cada una de las líneas.
—Yo le dije que convenía centrar el texto... ¿HEROÍSMO lleva tilde? ¿No es que las mayúsculas no llevan tilde?
—Maidana, la decisión del bloque de texto me la bajaron de la Subsecretaría, usted lo sabe bien. Además, la escultora es bastante brava y parece que no quiere que le toquen nada a la obra. ¿De dónde sacó que las mayúsculas no llevan tilde?
—¿No dicen eso?
—¡¿Quién dice eso?! Algún ignorante... ¿Así que usted cree que hay reglas ortográficas para las minúsculas y otras para las mayúsculas? Me hace acordar al chiste ese...
—¿Qué chiste?
—Ese... en el que uno le pregunta a otro si ayer se escribe con hache, y el otro le dice que no. Entonces el tipo le pregunta ¿y hoy?, a lo que le otro le dice que sí, que hoy se escribe con hache. Entonces el primero se sorprende y y le dice que cómo puede haber tanta diferencia de un día para el otro... ¡Ja, ja!
—Mmm je... Pero no entiendo qué tiene que ver ese ch...
—Olvídese, Maidana. Voy a ver si le consigo otra placa de mármol para la semana que viene así empezamos de nuevo.
—Lo que usted diga, pero no creo que lleguemos a la inauguración.
—Usted es un pillo bárbaro, Maidana. Cómo aprendió ¿eh?
—No lo entiendo, señor.
—No me entiende...
—Quizá si usted hubiera venido a ver los dibujos de las letras antes de que las empiece a tallar esto no habría pasado...
—¿Qué insinúa, Maidana? ¿Que no hago bien mi trabajo?
—No, señor, ¡faltaba más!
—En fin... déjeme ver qué puedo hacer con esto, yo le voy a decir a Infraestructura que me apuren ese mármol y usted prepárese para una semanita movida.
—Bien señor, como usted diga.
—Fijesé que la O y la M están muy angostas, Maidana. ¿Usted no vio la columna de Trajano? ¿Para qué le traje esos libros?
—Me gustó más así, señor.
—¡Le gustó! ¡Miren al señor, cómo le resbalan siglos de historia! ¡Miles de años de armonía y belleza tirados al tacho porque a él le gustó otra cosa!
—No se ponga así, señor.
—¡Es inaudito!
—Pero si igual se lee, ¿o no?
—Se lee... ¡pero son letras feas!
—A mí me gustan. Y si usted hubiera venido...
—¡De nuevo la misma cantinela! Mire, Maidana, vamos a hacer así: usted hace su trabajo y yo hago el mío, que para eso me pagan.
—Sí, señor.
—¡Claro que sí! Y póngale la tilde a la O de ENCARNACIÓN, hágame el favor.
—¡Uh! Sí, señor, tomo nota de eso.
—Sí, más le vale. ¿Quién escribió este texto? ¿Qué raza? Estos gallegos...


La foto es de www.barriada.com.ar