20 de abril de 2006

De carne somos

(Foto: Aníbal Greco)

Si nadie más que los diseñadores gráficos pudiéramos resolver todas las instancias comunicacionales entre las personas, sin duda nos llamarían plomeros, gasistas, verduleros, sastres, relojeros y zapateros para que les resolvamos piezas que les sirvan de simple difusión o que capten en el barrio más clientela para ellos.

También nos llamarían carniceros.

Vuelvo al "aquí y ahora"... ¿Puede haber mejor resolución gráfica que la elegida por este señor, Garufa, para cubrir completamente una pared de su local? Esto teniendo en cuenta la crisis de la carne, que ha hecho subir los precios explosivamente en un país carnívoro por naturaleza como la Argentina. En suma, una situación crítica. Todo esto bien vale una pared.

Un acuerdo del gobierno y los productores hizo que algunos cortes (quizá los menos exportables pero los de más consumo interno) bajen su precio.

Eso es lo que hay que comunicar. Eso es lo que nos pediría que resolvamos ese hipotético cliente, carnicero él, en ese hipotético llamado.

Y todo con cal, agua, y una pinceleta gruesa. "Bajó la carne".

Se lee, ¿no?