7 de octubre de 2010

Burrotijera




Una marca es un recipiente casi vacio que, muchas veces, se va llenando muy lentamente. A las que uno, como diseñador, puede haber previsto, se le suman cualidades, atributos y características muchas veces impensadas en el proceso racional y planificado de su proyección y configuración.

La FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires) tiene incontables problemas presupuestarios que no es el objetivo de este pequeño texto abordar, y tiene, además, acceso a muchas cabezas pensantes que pueden magnificar la potencia de un reclamo mediante algo que está, en aquella casa de estudios, muy a mano: el diseño.

Es el caso —tanto recipiente apto y listo para ser llenado de significados como poderoso— del ya famoso, icónico, burrotijera.
Nacido a mediados de 2008 (ver el origen, en la imagen de arriba), obra de Juan Miranda —en aquel entonces docente de la cátedra de Alfredo Saavedra y, en la actualidad, Profesor Adjunto de la cátedra de Pablo Salomone—, hace tiempo ya que el burrotijera devino en la síntesis que se observa en la imagen de abajo. Lo que nació en un collage, un ejercicio en medio de ese convulsionado y movilizante 2008, cuyo propósito era resolver un mensaje mediante el uso ingenioso de la metáfora y de la combinatoria de elementos de universos disímiles, se transformó en un símbolo de una lucha tan duradera como despareja y atragantada por la arraigada ausencia de solidaridad que existe entre nosotros, los docentes de la FADU, que se renueva, lamentablemente, año a año.
El burrotijera no nació marca pero es, hoy, una marca inmejorable, propia y apropiada por la lucha en FADU. Representa a docentes y a estudiantes por igual. Es stencil, fue corpóreo y es cartel, pancarta, bandera, calco y remera.
Podría ser, de tan buena que es, la marca de cualquier lucha docente por la universalidad presente en su concepción: el "burro" como alguien sin —o con deficiente— educación y la tijera en manos de alguien sin mucho amor por la educación pública...
El burrotijera es una criatura que nació para quedarse entre nosotros, rebuznando sordamente cada año y haciéndonos recordar el egoísmo y la perversión que prima a la hora de administrar el, desde el vamos, insuficiente dinero destinado a la educación pública.
Y, lejos de debilitarse, sigue más vivo que nunca porque, año a año, no falta quien le dé de comer.
¡Gracias Juan Miranda por tan prolífica idea y gracias Pablo Salomone por la info que me pasaste para la redacción de estas líneas!

Sol 10 Mg


Auditoría, mediante una lacónica A mayúscula.
La eterna e inoxidable muela para lo odontológico y... ¡un sol! para representar lo psicológico del asunto.
Y ¡qué risa tiene ese sol!... un paciente en franca recuperación.
O recientemente empastillado.

Peronismo, un afiche tibiecito


Cuando son comprometidas, hay pocas expresiones más potentes de la letra escrita que las pintadas políticas, hechas a la carrera, con vigor, velocidad y recelo. Al menos imagino que así eran las pintadas por Perón, cuando ser peronista no era algo sencillo. Ese recurso queda diluido —como quien le pone demasiada agua a un jugo concentrado— cuando se lo resuelve como en este afiche, en donde la indudable pertinencia de la idea queda malherida por una resolución tímida y contrahecha (en esas letras indecisas y desparejas no se ve la armonía profunda propia de la velocidad de la mano nerviosa de quien puede haber escrito eso en una pared, mirando de reojo si alguien lo ve).

Por suerte el libro —del que escuché muy buenos comentarios— no depende de este afiche y dudo que esta pieza defina la decisión de comprarlo o no, pero siento que era una buena oportunidad de empapelar parte de la ciudad con buen diseño gráfico.

Pragmatismo tipográfico


¡Un aplauso para el —imagino— encargado de un edificio del barrio de Belgrano que, notando que no tenía un 1 para el botón del ascensor se dió cuenta que podía usar la A, amputándole una de sus patitas y haciéndola hacer equilibrio sobre la otra!
Eso se llama pragmatismo tipográfico y no se aprende en la universidad.

Infromación


Un aviso que tiene como mucho 20 palabras sale con un error en su titular.
Aparte, es un aviso de salutación del Banco Provincia a La Nación, por su 140° aniversario, en una revista frondosa editada especialmente para conmemorar esa fecha.

Infromación.

Alguna vez habrá que definir hasta qué punto afecta a la imagen de una organización que su discurso gráfico tenga errores de ortografía. Quizá no sea tan importante y todos podamos equivocarnos.
Pero sospecho que es más serio...

Incompatibilidad de caracteres



Está claro que esto no funciona ¿no?
Urgente una cirugía que separe ese firulete de esa regordeta pero monocorde e.
O un abogado que tramite el divorcio.
Algo hay que hacer.

Numerones



Últimamente a los constructores se les ha dado por numerar los edificios con cifras enormes, desproporcionadas y que, muchas veces, nada tienen que ver con el estilo arquitectónico de la obra. En este caso, el problema está en la Calle Cabrera, en Palermo. Si los números los pegaron así, ni me quiero imaginar cómo colocaron los caños...