3 de noviembre de 2008

Fuera de registro



Vamos al grano, ya que el resultado del análisis es claro:

¿En qué estaba pensando el o los responsables de aprobar el diseño del packaging de Ibutenk (Lab. Biotenk) cuando dieron el bendito "ok" tantas veces anhelado por nosotros, los diseñadores gráficos?

¿En qué estaba pensando el diseñador encargado de realizar dicha pieza cuando hizo o aprobó la ilustración utilizada para resolver la imagen del producto en cuestión?

¿Saben, las partes implicadas en este trabajo, del profundo miedo que causa ese rostro cuando se lo observa, gigante, desde la esquina de las avenidas Corrientes y Pueyrredón*? ¿Han visto alguna vez películas de terror?

¿Porqué resolver la pieza de ese modo cuando, en realidad, el Ibutenk es un analgésico destinado a calmar agudos dolores en tejidos blandos... dolores que causarían la rabia necesaria para dibujar y pintar así una cara de un niño?

Esa sonrisa, ¿no es macabra en el contexto de ese dibujo (el analgésico que sienta bien)?

Se sabe que es dificilísimo imitar el trazo de un niño a la hora de recrearlo para su uso comercial... ¿se tuvo esto en cuenta a la hora de abrevar en ese lenguaje?

¿Cuántos testeos previos tuvo este packaging antes de ir a imprenta? No hablo de costosos focus groups; me refiero a un testeo interno, casero, casi amateur. Difícilmente una pieza así apruebe esa instancia básica. Hago una aclaración vital: no se habla aquí del grado de belleza de la pieza (que sea fea o linda no nos interesa en lo más mínimo), la intención es marcar el abismal "fuera de registro" gráfico que padece.

¿Estuvo, este trabajo, supeditado a caprichos de los dueños del laboratorio o es una construcción colectiva en la que todas las partes estuvieron de acuerdo en el resultado final? En cualquier caso, ¿se testeó la imagen de marca de Ibutenk luego de la llegada a las farmacias o góndolas? ¿Qué resultados dieron esos testeos?

Muchas preguntas...
Aunque a ese niño es mejor no preguntarle nada...

* En esa intersección -al menos hasta hace unos días- se encuentra una gigantografía del producto cuya figura protagónica es la ilustración. Realmente da miedo, no es broma.

2 comentarios:

Matias Cano dijo...

Me quedo seguro de que la respuestas es la de que fue decision de los dueños o que quiza lo hizo el hijo de uno de los dueños del laboratorio que sabe usar el corel y hace unas cosas "re lindas" con la compu...

no creo que un diseñador coherente haga eso, aunque llega un grado de locura con un cliente que uno puede hacer cosas realmente increibles con tal de complacerlos y terminar el trabajo...

Saludos!!

elsebra dijo...

Hay de todo en la viña del Señor, Matías... :^)