8 de junio de 2012

Hacer bandera

Fuente: www.ypf.com


Desde hace unos días, el estado argentino tiene mayoría accionaria en YPF. Era de esperar que esa situación se traslade a la imagen corporativa de la empresa. Recientemente todos nos enteramos cómo (vale decir que en la previa al anuncio de la expropiación de las acciones de la empresa española Repsol, apareció la antigua marca de YPF en muchos afiches celebratorios de la medida, como si hubiera surgido una añoranza repentina que pidiera el regreso del legendario círculo con sus geométricas ye, pe y efe, a la manera de un escudo de fútbol).


Suponiendo que —luego de un sesudo análisis estratégico que sin dudas fue realizado antes de tomar la decisión— haga falta hacerlo, ¿cuántas maneras mejores, más eficientes, que la utilizada, hay para agregarle la bandera argentina a la marca de YPF? Desde ya no me refiero a maneras lindas o feas, si no a cómo integrar satisfactoriamente los colores de la bandera a una marca cerrada desde lo formal que, además, ya cuenta de algún modo con ellos: el plano azul y las letras blancas pueden remitir sin demasiadas dudas a los colores de la enseña que Belgrano nos legó.


Veamos si la decisión resiste algunas preguntas de cualquier materia Diseño 1 de casi cualquier facultad: ¿de qué manera reduce esa bandera? ¿Se ve —sobre todo el sol— si la marca aparece pequeña, como en tantas de las miles de piezas en la que aparece la marca de YPF? ¿De qué manera y en qué medios puede reproducirse tecnológicamente, y de manera aceptable, ese esfumado? Compositivamente, la bandera ¿por qué ocupa el lugar que ocupa? Teniendo en cuenta que el agregado de la bandera es un hecho muy importante, ¿es ese lugar el más destacado, el más visible?


Todas estas preguntas (y muchas otras) apuntan a evaluar las pertinencias del cambio ya que cambiar cualquier pavadita en una empresa gigantesca como YPF implica cientos de miles de pesos en implementación.


Desde ya, hay una razón fundamental para el cambio, para que quede una marca en la marca: la política; la necesidad del gobierno de hacerse cargo simbólicamente de la responsabilidad de la medida y evitar de todos los modos posibles de que todo quede como estaba, aún si funcionaba bien y aún si la manera de agregar la bandera* está traída de los pelos y parece más un parche que una respuesta planificada a un cambio genuino en el escenario de la empresa.


El diario Tiempo Argentino aseguró que el autor de este injerto fue el prestigioso estudio FontanaDiseño, encargado, en 2008, del diseño de la imagen corporativa de la empresa. En la página web del estudio no se hace mención a este trabajo.

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