23 de mayo de 2011

¡Sos boleta!

Este posteo podría titularse "El diseño gráfico al servicio de la democracia", pero no, opté por el chiste fácil.

El sistema de Boleta Única (BU) que acaba de estrenarse en las internas realizadas en la provincia de Santa Fe (y que próximamente se usará en Córdoba) tuvo su debut en Australia, allá por el año 1856. A partir de allí, según cuenta el Manual Electoral de la provincia, se implementó en la mayoría de los países democráticos del mundo. En Sudamérica, sólo la Argentina y el Uruguay mantienen la boleta tradicional o "sábana". El resto de las naciones apostó ya por esta modalidad, cuya característica más importante es presentarle al votante todas las opciones en el mismo soporte, simultáneamente.

Paralelamente, también deberíamos empezar a despedirnos del "cuarto oscuro" y de elegir en soledad ya que la BU implica una suerte de multiple choice que se realiza en cinco boxes simultáneos, con las autoridades de mesa dentro de las aulas.

Algunas de las ventajas de este sistema son (siempre según el mencionado Manual):


  • La BU agrupa a la oferta electoral completa en un mismo lugar, garantizando el derecho a elegir y ser elegido.

  • Ataca las prácticas clientelares, ya que no será posible contar con las boletas antes de los comicios.

  • Pone fin al negocio de la impresión de boletas, del cual sacaban provecho pequeños partidos.

  • Garantiza la equidad entre los competidores: todos los partidos y candidatos tendrán un espacio y visibilidad equivalentes.

  • El sistema le asegura al votante mayor autonomía a la hora de decidir ya que en contraste con la boleta "sábana" tradicional, hay que seleccionar —mediante una tilde en el casillero que le corresponda— al candidato para cada cargo en particular.
El sistema implementado tiene una apoyatura cromática (cinco colores de boleta —verde, naranja, azul, rojo y amarillo—, uno para cada cargo sometido a elección) y fotografías y emblemas de los partidos, lo que facilita el acceso y el procedimiento de la votación a aquellos ciudadanos no alfabetizados.

De más está decir la importancia crucial que tiene en la eficacia de este sistema un diseño claro y llano de la información.

Todo depende de la manera en la cual el ciudadano se relacione con esta nueva modalidad, con esta nueva manera de votar cuya implementación implica una necesaria inversión en comunicación social* y un aprendizaje en todas las capas de la sociedad. Además, no hay margen de error ya que se trata de una elección de cargos públicos y que, para la salud del sistema y su trascendencia, todo debería transcurrir con la mayor transparencia posible.

Es en estos casos donde el diseño gráfico incide, ayuda, potencia.

La materialización de la nueva boleta, según pude leer, estuvo a cargo del Poder Ejecutivo y en lineas generales el sistema parece haberse estrenado de buena forma.

Quizá uno de sus puntos flojos —del diseño y la planificación; del proyecto— fue que, en algunos casos, las urnas se llenaron de boletas bastante antes de que termine la jornada lo cual obligó a las autoridades de mesa a introducir una regla en la boca de la urna para disciplinar a los apretujados sufragios; el Tribunal Electoral terminó autorizando abrirlas para acomodar las boletas y poder seguir. También, según cuentan, doblar las boletas por las líneas punteadas marcadas para ese fin fue engorroso y llevó más tiempo que la elección en sí .

En suma, nada que no pueda mejorarse para la elección de Córdoba y que, finalmente, llegue a todas las votaciones que se hagan en la República Argentina.

* El Gobierno de Santa Fe (cuya marca es una reconversión escorzada de la de Multicanal...) preparó este didáctico sitio para contarle a todos —todos aquellos que tienen acceso a internet, vale decir— de qué va la mano.

No hay comentarios.: